sábado 31 julio 2010

Search & Destroy

Chat

Indestructible: Classic Rock entrevista a Hetfield, 1ra parte

James HetfieldJames Hetfield es, para mí, la encarnación del Heavy Metal. Un frontman que posee todas las virtudes, defectos y características que tiene el metal.

Esa actitud desafiante, rabiosa, fiera en el escenario mezclada con esa nobleza con la que se comunica con el público y el sentimiento que le pone a cada canción, es lo que ha hecho de él el headbanger por excelencia. Hay mejores vocalistas que él, hay mejores guitarristas que él, pero no hay ninguno que reúna como él todos los atributos que representan al género que nosotros idolatramos.

Classic Rock Magazine publicó en mayo pasado una entrevista a este guerrero indómito, vencedor de mil batallas que no duda en mostrar las cicatrices de sus heridas de batalla. Un grande del rock sin duda que nos presenta su faceta más íntima y que a continuación les presentamos en tres entregas:

Classic Rock entrevista a James Hetfield - Primera parte:
 
Hay una escena en el documental de Metallica del 2004, Some Kind Of Monster, en donde el baterista Lars Ulrich de forma petulante vocifera su insatisfacción con el tratamiento post rehabilitación de James Hetfield durante las grabaciones del disco. Específicamente, Ulrich no estaba feliz con el edicto de Hetfield que todo el trabajo para el siguiente álbum termine a las 4 de la tarde para que el cantante pueda pasar tiempo con su familia. En la escena, Ulrich va, viene y refunfuña: "Ahora me doy cuenta que apenas te conocía" dijo. Es una línea desechable, pero que resuena en los oídos de los fans de Metallica. Después de todo, desde que la banda lanzara su disco debut, Kill 'Em All en 1983, Hetfield se había desenvuelto como el arquetipo del frontman del metal. Un intenso, inflexible interprete con un carisma fiero, Hetfield pasaba su tiempo libre entre mujeres, alcohol, rock sureño y la caza. Para su audiencia, Hetfield era una ícono viviente de los buenos tiempos del headbanging y los espectaculares riffs. Sentían que conocían a este hombre - pero estaban completamente equivocados.


Sentado en un sofá púrpura en su oficina de la base de operaciones de la banda de California, H.Q., el Hetfield de hoy recalca su leve hablar cansino propio de la costa oeste con una ocasional risa nerviosa mientras responde las preguntas con una sinceridad propia de un veterano en terapias. Evidentemente, el exitoso Death Magnetic encuentra a James Hetfield más relajado, los problemas internos y de alcohol no han hecho otra cosa que sacar punta al filo de Metallica. Hablamos por una hora y media, tiempo durante el cual Hetfield probó estar muy lejos de la tradicional figura autocompasiva de una celebridad que vive ahora una vida limpia. Por el contrario, es amable e ingenioso, aún en los momentos en que discutimos los detalles más dolorosos de su destacada historia.

Cómo fue tu infancia?

Crecí en un suburbio de LA, de clase media. Nuestra casa era grandiosa. Podía caminar a toda escuela a la que fui - elemental, primaria y secundaria, todas estaban muy cerca.
Mi papá era camionero, tuvo eventualmente una compañía de camiones. Mi mamá era ama de casa, una artista - pintaba y hacía algo de diseño gráfico. Es divertido, recuerdo mucho estar solo en casa, lo cual es extraño. Tenía dos medio-hermanos mayores que yo y una hermana menor. Era difícil vivir en la casa, definitivamente. Solo trataba de ponerme en el lugar de mis papás. Mi papá se había casado con una mujer que había tenido dos hijos durante su adolescencia y eso debió haber sido muy difícil. Recuerdo mucho estar solo, viendo a mi hermana meterse en problemas. Una chica muy rebelde y escandalosa. Vi cómo sufría las consecuencias de sus errores así que decidí ir por otro camino. Fui muy encubierto en mi forma de ser, siempre fuera de todo, lo que no me sirvió de mucho.

Fuiste educado en la religión Cristiana?
Eso fue muy interesante y alienante...Mi realidad es que fue muy alienante para mí cuando chico. Ahora, ya grande, puedo entender la religión un poco más. El poder de la mente que permite pensar positivo para sanarte, tratando de no reconocer la enfermedad, cosas como esa. No ir a los doctores, básicamente ignorando toda esa inteligencia. Eso no tenía mucho sentido para mí. Pienso ahora que ambas cosas hacen buen trabajo juntos. Es decir, sí, hay un poder de la mente pero también hay conocimiento que aprendemos. Si alguien se rompe un brazo, vas y al menos le das una mano. Ni siquiera eso era permitido. No podía ir a clases de anatomía. Estás aprendiendo acerca de cómo funciona tu cuerpo, cosas como esa. No me permitían aprender esas cosas. Tenía que dejar el salón de clase e ir al patio o a la oficina del director. Era más parecido a un castigo. Mis padres trataban de hacerme una mejor persona manteniéndome lejos de esos temas, pero fue todo lo contrario.
Mi papá se fue cuando tenía 13 años. En ese momento le dije a mi mamá: "no voy a volver a ir a escuela Sunday". Eso fue todo.

Qué recuerdas del divorcio?
Fue muy confuso para mí de chico, no saber qué estaba pasando. Estaba como escondido. Ese es un gran defecto en mi carácter que aún tengo - pienso que todo el mundo me oculta algo. Mi papá se fue por meses y meses y nosotros no teníamos idea que él no volvería. Mi mamá decía que estaba en un viaje de negocios, hasta que finalmente nos dijo la verdad.
Sentí el miedo de ser el hombre de la casa, y de no saber qué hacer. Que no había aprendido lo suficiente de mi papá, que no había estado allí para mí y todo eso que empezaba a picarme. Sentí mucho odio hacia él. Ni siquiera se despidió.
Realmente, no tengo idea de lo que estaba pasando entre ellos. Debió haber sido algo completamente horrible cuando su única opción era irse. Pero ellos eran extremadamente religiosos, y para mí todo eso era contrario al divorcio. Al abandono. Entonces, tuve problemas con el abandono. Y luego mi mamá falleció como tres años después. Lo atribuyo mucho a la disconformidad con el divorcio y la agitación que eso le causó. Fue muy traumático.

Presumiblemente ella no tuvo tratamiento para su enfermedad?

No, no, definitivamente no. Ni siquiera estaba interesada en averiguar qué era lo que tenía. Vimos a mi mamá marchitarse poco a poco. Mi hermana y yo nos mirábamos el uno al otro y no podríamos decir palabra. Finalmente, mis hermanos - eran lo suficientemente mayores para entender esto - dijeron: "Algo anda realmente mal. Busquemos ayuda." Pero era demasiado tarde. Ella murió de cáncer.
Tuve que ir a vivir con mi hermano por un tiempo, dejando a mis amigos, a la mitad del undécimo grado. Afortunadamente tuve un hermano mayor. David, a quien le iba bien y estaba establecido. Tenía una esposa. Mi hermana no duró mucho - daba muchos problemas. Ellos encontraron a mi papá y la enviaron a vivir con él. Yo no quería nada con él. Pasó mucho tiempo antes de que retomara la relación con mi papá y lo perdonara y volver a tener ese amor incondicional de padre e hijo. Pero igual, hubo muchas preguntas sin respuesta. El falleció. Muchos de los problemas con los que tuve que lidiar durante mi terapia tuvieron que ver con mi niñez y mi realidad versus la realidad que ellos vivían.

Cuándo fue la primera vez que tomaste una medicina?
Cuando vivía con mi hermano tenía muchos dolores de cabeza. Solía tener migrañas todo el tiempo. No creía que hubiese ayuda para eso. Las plegarias no parecían funcionar y esa era la única prescripción en mi casa, eso o leer La Biblia. Recuerdo a mi hermano dándome una aspirina por primera vez y yo completamente asustado. "Qué me va a hacer sentir esto? Qué me va a pasar?" En ese momento me dí cuenta de los beneficios del conocimiento dado por Dios y lo que significa cuidar de nosotros mismos.

Qué edad tenías entonces?
Probablemente 16 o 17 años. No me aplicaba inyecciones, nada de esas cosas durante la escuela - algo que me da gusto. Quién sabe qué es una inyección cuando eres chico?

Por esa época estabas aprendiendo guitarra?
Mi mamá me llevaba a lecciones de piano porque eran en la casa de un amigo, comencé a darle al piano y ella pensaba que iba a ser un virtuoso (risas). Tres años de lecciones de piano en la casa de una mujer vieja que olía horrible.
Rápidamente me dí cuenta que era una gran herramienta de comunicación. Me  gustaba estar solo. Me gustaba ser capaz de cerrarme al mundo. Y la música me ayudaba mucho. Me ponía los audífonos y escuchaba música. La música era mi voz y se conectaba conmigo en muchos niveles. Era perfectamente lógico que quiera expresarme de esa manera. Todo era Kiss y Aerosmith. Ese fue mi primer concierto - Aerosmith y AC/DC en el Long Beach Arena [12 de julio 1978]. También me gustaba Ted Nugent. Mucho de lo más filudo y duro del rock Norteamericano de esa época. No estuve escuchando otras cosas hasta que conocí a Lars dos años después.

Traducción por: Undertaker